Qué miramos antes de adquirir una empresa
Detrás de cada adquisición hay una lista corta de verdades que deben verificarse antes de firmar. Aquí está la nuestra.

Comprar una empresa es fácil. Comprarla bien exige aceptar que la mayoría de operaciones que revisamos deben terminar en un no.
El precio se negocia. La honestidad de los números no.
Las señales que detienen todo
- Números que cambian según a quién se le pregunta.
- Clientes concentrados sin contrato ni relación transferible.
- Pasivos laborales o tributarios no revelados al inicio.
- Un fundador que no quiere que hablemos con su equipo.
De cada cien empresas revisadas cerramos tres. No es rigidez: es la única forma de que cada adquisición sume capacidad real al grupo y no problemas heredados.
¿Estás evaluando vender o asociar tu empresa?
Iniciar conversación confidencial
